Para proceder a la palpación, imagínese que su mama está dividida en cuatro partes o cuadrantes.
Tumbada sobre la cama palpe lentamente cada uno de los cuadrantes de la mama con la mano plana (la mama izquierda con la mano derecha y viceversa), haciendo presión sobre la parrilla costal y realizando pequeños movimientos circulares hacia dentro y en dirección al pezón (no pince la glándula con los dedos).

La fisiología de la mama normal tiene nódulos. La variación del tejido está determinada en parte por la fase menstrual del ciclo, y la nodulación aumenta en la fase luteínica del ciclo como consecuencia de la ingurgitación de los vasos y del tejido del estroma (antes de la menstruación).
Si se palpa algún nódulo que antes no palpaba, debe describirse con cuidado en términos de localización, tamaño, movilidad y textura.
A continuación, explore detenidamente el hueco axilar en busca de ganglios. No son excepcionales. Lo importante es si son de aparición reciente o se han modificado. Por último presione el pezón entre el pulgar y el índice. Si aparece líquido, fíjese en el color.

De las lesiones detectadas en la exploración mamaria, sólo entre el 6% y el 46% son malignas, dependiendo de la edad de la paciente.