Las semanas que siguen al nacimiento de tu bebe pueden ser las más emocionantes y compensadoras de tu vida. Aunque al mismo tiempo, son física y emocionalmente muy duras.
Puede que te sientas agotada después del parto, nunca habrás estado tan ocupada. Ponte a ti y a tu bebé en primer lugar. Duerme todo lo que puedas y no te exijas demasiado.
Nunca ignores los síntomas de cansancio. Deja de hacer lo que estés haciendo y túmbate con las piernas ligeramente en alto.
Date un descanso cada vez que tu bebé esté durmiendo.
Sigue una dieta equilibrada.
Bebe mucho líquido. Si estás dando el pecho tendrás mucha sed.
Intenta comer alimentos de fácil preparación como ensaladas, fiambres, frutas o yogures.
Dispón de alguna ayuda para arreglar la casa. En este momento más que nunca, debes poder contar con el apoyo de tu pareja quien puede responsabilizarse de las tareas domésticas.
Si tu bebé es muy llorón, ya sea porque no puede expulsar los gases o porque es de carácter más nervioso, debes poder contar con el apoyo de tu pareja y turnaros a la hora de calmar al bebé.
Descuelga el teléfono y no animes a los amigos a llenar tu casa continuamente.